Consumir alimentos de temporada es una decisión sabia, económica y beneficiosa para nuestra salud. Pero si consumimos alimentos de proximidad y km 0 entonces ya lo hacemos completo y hacemos país.

Abril, ya en primavera, nos trae cada vez más verduras frescas. Durante el invierno consumimos platos más calientes como sopas y caldos pero ahora comenzamos a comer más ensaladas, refrescantes y llenas de vitaminas.

Aunque los alimentos propios de abril son pocos (es un mes de transición), en los mercados y tiendas encontraremos alimentos de los que llamamos anuales.De todas maneras los más típicos son:

Frutas: albaricoques, fresas, algunas cerezas, kiwis, limones, limas, las últimas mandarinas, naranjas, caquis y ciruelas.

Verduras: acelgas, ajos, alcachofas, apio, repollo, coliflor, brócoli, coles de bruselas, espárragos verdes y espárragos blancos, espinacas, escarola, endivias, lechuga, zanahoria, nabos y chirivías.

Legumbres: habas y guisantes tiernos, tirabeques.

Pescados, mariscos y animales de caparazón: merluza y merlucitas, pez de San Pedro, corbina, rodaballo, salmón, atún, caballa, sardinas, rape y lubina.

Estos días de confinamiento los pescadores y pescateros nos piden consumir caballa ya que están pescando mucha y no la pueden conservar mucho tiempo. Nos hemos ido acostumbrando a consumir salmón y atún porque son fáciles de cocinar y no tienen espinas, pero la caballa es un 500% más saludable que cualquiera de estos peces grandes. En el caso del salmón, no podemos considerarlo ni siquiera un pez local.