La temporada de la caballa va de febrero a mayo, se pesca en nuestras costas y, además, está a muy buen precio. Volvemos a lo mismo: ¡no la podemos despreciar porque lleva espinas! En la pescadería nos la pueden limpiar y entregar a lomos, luego la podemos cocinar al gusto.

Las recomendaciones para el pescado azul es consumirlo 2 o 3 veces por semana, y especialmente se recomienda consumir el pescado de pequeño tamaño. De las 3 porciones 1 puede ser de peces grandes (salmón o atún) y las otras pueden ser peces pequeños, por ejemplo la caballa.

Es un alimento con proteínas de buena calidad y sobre todo grasas insaturadas del tipo Omega 3. Contiene abundante DHA, un ácido graso esencial que no está en todos los peces y mucho menos en otros alimentos. En estos días de confinamiento necesitan altas dosis de DHA, que nos aportará mucha más relajación cerebral.

Las caballas e pequeña medida consideran de mejor calidad que las grandes, deben ser brillantes y de carnes duras.

Debido a que es un pescado graso podemos hacerlo a la plancha, sin añadir aceite a la sartén, también en papillote o al horno.