La focaccia se utiliza como aperitivo o acompañante, como si fuera pan. Así es como se sirve en muchos restaurantes italianos. Es un plato de la antigua Liguria, de Génova, ya citado en las obras de Catón (200 a. C.). Un pan plano y aromático que en su época podía consumirse incluso durante la misa. No hace falta decir que a nivel alimentario nutricional contiene muchos de los ingredientes de la dieta mediterránea: trigo, aceite de oliva, especias (romero), queso curado y verduras (si las ponemos).

La Focaccia que me gusta hacer es la focaccia Al Rosmarino con el método Poolish: aromática, crujiente por fuera y tierna por dentro.

El método Poolish la hará mucho más suave, aromática, con más miga y muy crujiente en su parte exterior. Esto significa iniciar o preparar una masa el día anterior, por lo tanto, tener previsión.

Para hacer el Poolish:

Mezclar de 300 g de agua, 300 g de harina y 2 g de levadura; será una pasta semilíquida y pegajosa; dejar reposar durante 10-12 horas a 20-23 grados; en caso de que tenerla más tiempos hay que dejarla en la nevera.

Ingredientes:

280 g de agua

500 g de harina de trigo

30 g de aceite de oliva virgen extra

9 g de sal marina

5 g de levadura (yo la puse en polvo)

9 g de azúcar moreno

Para los toppings:

Aceitunas negras, aceitunas verdes, queso parmesano, romero, aceite de oliva virgen extra y sal del Himalaya

Elaboración:

Coge el Poolish (que habrás guardado) y pon el agua junto al poolish en un bol, muévela hasta que consigas deshacer esta preparación que hemos hecho; a continuación, verter en ella los ingredientes restantes excepto la harina, que sólo se pondrá la mitad (aproximadamente), mezclar en profundidad y seguir agregando harina hasta que la masa sea adecuada para amasar con las manos; una vez que tengamos la bola de masa final dejar que repose durante una hora a una temperatura entre 20 y 23 grados.

Añadimos aceite en el mármol, lo esparcimos, y echamos la masa fermentada sobre este aceite, la esparcimos, la hacemos larga y ancha. Aquí es donde debemos doblarla tanto en las esquinas como en el resto de bordes (ver el video que he pegado en las observaciones) y luego podemos girarlo. Se puede poner en un molde o un papel de celulosa adecuado para el horno. Debes cubrirlo de nuevo con un trapo. Dejar que repose 1 hora a 20-23 grados.

En este momento podemos empezar a preparar los ingredientes que queremos añadirle de toppings y precalentar el horno para alcanzar los 246 grados.

Sacamos el trapo y ya podemos poner aceite de oliva en la parte superior, luego marcamos los dedos en la masa haciendo los famosos agujeros de la focaccia, y allí poner aceitunas verdes y negras, el romero, el parmesano rallado y un poco más de aceite; luego al final la sal del Himalaya.

El horno debe estar a unos 246 grados y debemos dejarlo entre 20 y 25 minutos. Si ves que la parte inferior es un poco blanca, gírala hacia arriba y la dejas 4 o 5 minutos más en el horno.

Observaciones:

Esta es una receta mix de varias recetas, por lo tanto es muy posible que los ingredientes no coincidan con otras recetas. Obtendrás 3 porciones de aproximadamente 525 a 550 g, con las que se pueden hacer focaccias para una comida de 4-5 personas por cada unidad.

Para seguir los pasos recomiendo ver este video. Los ingredientes no coinciden, pero el método es el que os explico en la receta.