El pescado azul o también llamado pescado graso por su alto contenido en grasas, es un alimento esencial en la alimentación saludable. Lo encontramos bien identificado en la pirámide de la alimentación equilibrada, en el peldaño de las proteínas.

Los dietistas-nutricionistas recomendamos que se incluya 2 o 3 veces por semana por su alto contenido en grasas de tipo poliinsaturado, omega 3, vitamina D y proteínas de alto valor biológico.

La caballa, la sardina, el bonito, el atún, el salmón, el arenque, el boquerón, la trucha asalmonada, la palometa, el jurel, el mújol o la anguila son peces grasos que se pueden incluír en este grupo.