El aguacate es uno de esos alimentos que en la primera entrevista en consulta siempre pregunto por su consumo en el grupo de la fruta y todos me dicen: «pués yo no lo consumo como fruta».

Queda claro que es una fruta però la consumimos como una verdura cruda, en ensaladas, como guacamole, sobre el pan o en batidos. El caso es que lo consumimos en crudo, por lo tanto, con todas sus propiedades micronutricionales.

Contiene, sobre todo, grasas monoinsaturadas, como las del aceite de oliva; una cuarta parte son saturadas; y el resto poliinsaturadas. Es un buen alimento pero conviene decir que no podemos abusar de él.

Cuatro de las vitaminas más importantes que contiene son la C, la B9 (ácido fólico), la E y la K. Es un alimento con alto poder antioxidante, apetitoso, de buena textura y con el cuál podemos elaborar preparaciones excelentes como el guacamole, que suele gustar a los niños.

Mi opinión es que lo podemos consumir 2 o 3 veces/semana en la forma o textura que queramos. No hace falta consumirlo a diario, así evitamos los agrotóxicos que puede llevar, ya que la mayoría provienen de monocultivos. También los podemos comprar de agricultura ecológica si nos lo podemos permitir, ya que los precios son mucho más elevados.