Últimamente muchos pacientes me preguntan si pueden consumir el cloud bread. Tengo que decir que el primer paciente que me lo dijo no sabía de que me decía, nunca había oído ese nombre.

Ahora ya sé que se trata de una masa a base de huevo y queso cremoso que se está utilizando como sustituto del pan en la comundad carboglutenfóbica: sin hidratos y sin gluten.

Este pan lleva 3 huevos, 100 g de queso cremoso tipo Philadelpia, un poco de sal y 1/4 parte de una cucharada de café de bicarbonato sódico. Se precalienta el horno a 150ºC; se separan las claras de las yemas; y se llevan las claras a punto de nieve con el bicarbonato sódico; las yemas se mezclan con el bicarbonato sódico, bien batidos. Tendremos dos masas: las claras a punto de nieve, y las yemas con el queso cremoso, lo mezclaremos todo con una espátula; nos saldran 9 masas, que pondremos en papel de horno formando círculos y que hay que hornear durante 20 minutos. Se recomienda  consumirlas un día por otro, y cuidado porque son muy frágiles. También se les puede añadir sabor (canela, vainilla, cacao puro) o dulzor (estevia u otros edulcorantes).

Con la receta nos queda claro que no es pan, viene a ser un preparado para dietas hiperproteicas o cetogénicas que quiere imitar 2 rebanadas de pan. Calóricamente tiene las mismas calorías por 100 g que el pan blanco, pero evidentemente la composición es totalmente diferente, solo con 2,9 g de hidratos de carbono/100 g y con 17,5 g de grasas/100 g (el pan blanco tiene 1,6 g/100g).

Está claro que estamos ante un preparado que podemos decidir de consumir o no pero que no es pan.