Cada vez hay más casos de vegetarianos en la consulta. Algunos son ovo-lacto-vegetarianos, otros ovo-vegetarianos (no consumen lácteos) y los que menos veganos (no consumen derivados animales). Otros se deciden por el pesco-vegetarianismo, una fórmula interesante.

Cuando me preguntan si es una alimentación saludable siempre les respondo lo mismo: absolutamente, pero siempre que sea bien llevada. Es una de las alimentaciones más sostenibles, sin duda, pero hay que comer bien y variado, nunca de manera caótica y con poca variabilidad.

Podríamos hablar de muchos errores cuando se hace una dieta vegetariana o vegana pero hoy hablaremos de uno de ellos, del hecho de pensar que no necesitan vitamina B12 o que en los alimentos vegetales ya la hay. Esto, sabemos que no es así, no existe B12 biodisponible en ningún alimento vegetal (excepto los fermentados). Los veganos es necesario que se suplementen, lo pueden hacer a diario en formato comprimidos masticables, unos 25 a 100 mcg/día o bien 2000 mcg/semana repartidos en 1 o 2 dosis.

Hay bastante controversia en personas ovo-lacto-vegetarianas pero el consenso es que también se suplementen para evitar déficits. Muchos pacientes me comentan que tomar suplementos a diario los hace parecer enfermos crónicos y que no es agradable, pero hace falta un control estricto. Los fermentados (por ejemplo el chucrut), los huevos y lácteos llevan B12 pero la mayoría de la población vegetariana ni los consume a diario ni en las cantidades correctas. Esto hace que a medio y largo término se pueda desarrollar algún trastorno.

Vegetarianos, haceos dos análisis de sangre al año (uno en verano y otro en invierno), haced una alimentación ordenada y considerad seriamente de suplementaros, si no a diario que sea semanalmente o mensualmente.

Fotografía: Micah Tindell Unsplash https://unsplash.com/photos/cz8fBPnt6VI