Mayo representa la antesala del verano. A nivel gastronómico vemos como cada vez hay más frutas que nos llevan a pensar que el verano ya está aquí: nectarinas, melocotones, albaricoques, ciruelas, melones o sandías. Aún es pronto, pero ya las tenemos en las tiendas y supermercados.

Las verduras más destacadas son las berenjenas y pimientos, calabacines, judías verdes y tomates. Aún encontramos espinacas y acelgas, alcachofas, nabos, chirivías, coles y coliflores, pero ya van cada día más de baja.

En la pescadería vamos a encontrar doradas, lubinas, sardinas, anchoas, bacalao, congrio y sepia. También pescados azules como el atún, la palometa o el salmón, que nos van a proporcionar vitamina D, DHA y omega 3, nutrientes muy importantes.

Pero si hay una fruta que marca el mes de mayo es la jugosa, brillante, carnosa y dulce cereza. Ya las empezamos a ver en las fruterías, aún no en su punto culminante pero ya empiezan a estar bien y dependerá del tiempo que las tengamos en nuestra cocina más pronto o más tarde. Una vez las tengamos a mano deberemos aprovecharnos al máximo y las consumamos, porque la temporada es muy corta.

Fotografía: propietat de Jordi Sarola (Mercat de Sant Josep, Barcelona).