Seguimos con el calor y sopor de finales de verano. Este año parece que el buen tiempo se alarga y esto hace que las hortalizas de sol y agua continuen activas, por lo tanto, continua habiendo buenos tomates de temporada y de calidad. Podríamos afirmar que es la hortaliza por excelencia, la protagonista indiscutible del verano, la Reina de los huertos.

El tomate, como la mayoría de hortalizas, tiene un alto contenido en agua y es por este motivo que tiene un contenido calórico bajo. Hay muchas variedades de tomates, pero la mayoría suelen tener azúcares, que le dan el sabor dulce característico.

Tiene abundantes vitaminas, como la C, la A (carotenos como el licopeno), la E y algunas vitaminas del grupo B. A nivel de minerales tiene potasio y fósforo. También tiene fibra alimentaria, tanto fibras solubles como insolubles. Algunos tomates tienen la piel muy gruesa y deberemos ir con cuidado en quitar la piel y semillas si tenemos divertículos.

El tomate lo podemos consumir de muchas maneras: crudo, cocinado, en conserva, encurtido, conservado en aceite o seco. Forma parte de muchos platos tradicionales y es muy consumido en todo el mundo.

Fotografía: archivo de Jordi Sarola (Mercado de la Boquería).