Cuanto hablamos del eje intestino- músculo, hace referencia a la comunicación constante entre la microbiota que son las bacterias que viven en el intestino y los músculos, por medio de señales químicas, metabolitos, hormonas y del sistema inmune.

 

Cuando tu microbiota está en equilibrio, se ven beneficiados los procesos anabólicos (construcción de músculo) y se reduce la inflamación. Pero cuando hay disbiosis que es el desequilibrio, puede pasar lo contrario, lo que conlleva a una menor síntesis proteica, más fatiga, peor recuperación y dificultad para ganar masa muscular.

 

¿Cómo influye una microbiota saludable en tus músculos?

  • Favorece la síntesis proteica: Algunas bacterias producen metabolitos como los ácidos grasos de cadena corta (AGCC), especialmente el butirato, que estimula vías anabólicas como mTOR, esenciales para el crecimiento muscular.
  • Mejora la absorción de nutrientes: Una microbiota diversa optimiza la absorción de aminoácidos, vitaminas del complejo B y minerales claves para el rendimiento, como el magnesio y el hierro.
  • Reduce la inflamación crónica: Esto mejora la recuperación muscular post-entreno y disminuye el catabolismo.
  • Regula la sensibilidad a la insulina: Un intestino sano ayuda a que la glucosa y los nutrientes lleguen mejor al músculo, favoreciendo a la síntesis de glucógeno y el entorno anabólico.

 

¿Qué pasa si la microbiota está alterada?

Cuando hay disbiosis intestinal, lo que suele ocurrir por estrés, uso de antibióticos, dieta con alimentos ultra procesados o un excesivo consumo de proteínas sin suficiente fibra:

  1. Aumenta la inflamación sistémica
  2. Se altera la absorción de nutrientes
  3. Disminuye la síntesis proteica
  4. Puede empeorar la composición corporal (pérdida de masa muscular y mayor grasa)

 

Te enseño 6 estrategias para mejorar este eje y potenciar tus resultados…

  1. Incorpora más fibra a tu dieta como avena, frutas, verduras, legumbres. Las bacterias “buenas” se alimentan de ella.
  2. Incluye probióticos y prebióticos como el  yogur natural, kéfir, plátano, alcachofa, espárragos o suplementos si es necesario.
  3. Evita el uso innecesario y reiterado de antibióticos.
  4. No sobre-entrenes sin un adecuado descanso, ya que puede afectar la barrera intestinal.
  5. Asegura una dieta balanceada, incluye proteínas de buena calidad e incorpora variedad de frutas y verduras.
  6. Reduce el estrés y prioriza el sueño, el intestino y el sistema nervioso están súper conectados.

 

 

Tu microbiota no solo influye en tu digestión, también es clave para ganar músculo, rendir mejor y recuperarte más rápido. Si estás entrenando fuerte, pero no ves avances, tal vez sea hora de mirar hacia adentro🧠💪🦠

 

 

 

📚 Referencias:

  • Jäger R. et al. (2019). Probiotics and sports nutrition. JISSN
  • Moreno-Pérez D. et al. (2018). Effect of protein supplements on gut microbiota in athletes. PubMed
  • Chen Y. et al. (2023). Gut-muscle axis and protein metabolism. PMC
  • Ticinesi A. et al. (2020). Gut microbiota and muscle mass regulation. MDPI